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Utrecht, la ciudad que ama las bicicletas

La ciudad holandesa de Utrecht, punto de salida de La Vuelta 2022, se ha ganado a pulso desde hace años ser una de las ciudades más bike-frendly del planeta. Este año nuevos proyectos avalan su pasión por los vehículos de dos ruedas.

  

Cada día, más de 125.000 ciclistas viajan al trabajo, la escuela, la universidad, para coger el transporte público, comprar o de camino a casa, y lo hacen a través del centro de la ciudad. Un centro bullicioso, pero sobre todo uno de los más bike-friendly del planeta.


En 2019, la ciudad fue nombrada la mejor ciudad ciclista del mundo. Hoy Utrecht se encuentra en la cima de una clasificación de ciudades del mundo realizada por PeopleForBikes, con otras cuatro ciudades holandesas entre las diez primeras.

Entre los planes del Ayuntamiento que busca construir una ciudad más sostenible, accesible y económicamente fuerte, dar prioridad a la bicicleta como medio de transporte es el punto fuerte de su política de movilidad.

 

Con la mayoría de los aspectos básicos cubiertos, una ciudad puede comenzar a hacer cosas excepcionales, como construir un carril bici en el techo de una escuela, contar con un carril bici flotante (Dafne Schippersbrug) o tener el estacionamiento de bicicletas más grande del mundo (12.500 bicicletas).

 

La cuarta ciudad más grande de Holanda puede presumir de un total de 245 km de carril bici, de que el 60% de sus habitantes vayan al centro de la ciudad en bicicleta, que 33.000 ciclistas atraviesen la ciudad cada día, y que el 49% de todos los viajes de menos de 7,5 km se realicen en este medio de transporte.

Nuevos proyectos se pueden agregar a la lista de infraestructuras ciclistas excepcionales en Utrecht: el carril bici arcoíris más largo del mundo o las calles donde las bicis son las protagonistas.

 

El carril bici arcoíris más largo del mundo se encuentra en Utrecht.

El carril bici de arcoíris que atraviesa el corazón del campus universitario como un símbolo positivo de diversidad e inclusión, tiene 570 metros de largo, cifra que le hace el más extenso del mundo.

 

Utrecht inauguró el carril bici arcoíris más largo del mundo, el pasado junio, el mes internacional del Orgullo, gracias a un sueño hecho realidad del estudiante de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Utrecht, Elias van Mourik (22).

 

El carril de Utrecht tien 70 metros más de largo que el del poseedor del título anterior, un carril bici en Auckland, Nueva Zelanda, que también pasa cerca de un campus universitario.

 

 

 

Calles para bicicletas

Utrecht está rediseñado otro espacio público en el centro de la ciudad para hacerlo mucho más atractivo para caminar y andar en bicicleta.

 

Desde que empezó la remodelación del centro de la ciudad hace alrededor de cuatro años, unos 2.000 metros cuadrados de asfalto se han retirado para convertirse en zonas verdes y senderos para caminar.

 

Además, algunas de las arterias principales se han transformado en calle donde caben los coches pero son las bicicletas las que tienen preferencias y por lo tanto las protagonistas.

 

Los ciclistas y peatones tienen más espacio en el centro y a lo largo de la ciudad de Utrecht desde la construcción de las calles para bicicletas. Calles como Voorstraat, Wittevrouwenstraat, Hogelanden Westzijde, Zijdebalen, Leidseweg, Vechtdijk y Geraniumstraat, las llamadas calles para bicicletas, son destinos para los amantes de las dos ruedas. En estas céntricas vías los ciclistas y los automóviles circulan por el mismo carril, siendo los automóviles los vehículos «invitados».

 

El máximo de velocidad son 30 km por hora y el color rojo del asfalto en la calzada, es el distintivo que avisa que la calle es ruta principal para bicicletas.



La primera calle para bicicletas se construyó en la década de los 90. Hoy la ciudad cuenta con más de 20 vías donde las bicicletas tienen prioridad. 

Junto con las calles para bicicletas, entre las iniciativas urbanísticas donde las bicicletas son las protagonistas, Utrecht cuenta también con un carril bici flotante, el Dafne Schippersbrug, que conecta Leidsche Rijn con el centro de Utrecht. Y un puente exclusivo para ciclistas, el Moreelsebrug, que conecta el centro con el lado oeste de la ciudad.

Pero las cifras no terminan aquí. Hay planes para hacer que la ciudad sea aún más apta para ciclistas de hoy a 2040, porque se espera que para entonces haya más de 200.000 vehículos de dos ruedas.